Caracas: Arquidiócesis niega extorsión contra hija de Edmundo González
La Arquidiócesis de Caracas niega haber organizado una reunión para extorsionar a hija de Edmundo González
La Arquidiócesis de Caracas ha negado las acusaciones de que haya mediado en una reunión con funcionarios del régimen venezolano con el fin de chantajear a la hija del candidato opositor en las elecciones presidenciales de 2024.
«En ningún momento, se ha realizado en la arquidiócesis ninguna “extorsión” o presión a familiares de detenidos ni a nadie», afirmó el arzobispo Raúl Biord en un comunicado del 20 de enero.
Mariana González de Tudares, hija del candidato presidencial opositor Edmundo González, afirmó que asistió a una reunión coordinada por la Arquidiócesis de Caracas en la que funcionarios del régimen le pidieron que convenciera a su padre de que renunciara a sus aspiraciones políticas a cambio de la liberación de su esposo, Rafael Tudares, quien el año pasado fue condenado a 30 años de prisión por conspiración.
Biord ha sido acusado en repetidas ocasiones desde su nombramiento hace año y medio de mantener una relación estrecha con el régimen venezolano.
El 20 de enero, Mariana González publicó un comunicado en el que afirmaba haber sido «víctima de tres episodios de extorsión, provenientes tanto de personas vinculadas a autoridades de este país, como de personas relacionadas con la Iglesia y de individuos que afirmaban representar organismos importantes».
La extorsión tuvo lugar en oficinas diocesanas, y en ella estuvieron presentes “personas relacionadas con la Iglesia”, según afirmó. No dio nombres de las personas, ni dijo cuándo tuvo lugar la supuesta extorsión. Sin embargo, afirmó que hubo testigos presenciales en los tres casos.
González afirmó que le dijeron directamente que debía “obligar” a su padre para que renunciara a su cargo de liderazgo en la oposición para que su esposo fuera liberado.
El esposo de González, Rafael Tudares, fue detenido hace poco más de un año. Dado que Tudares no participaba en actividades políticas públicamente, organizaciones de derechos humanos en Venezuela creen que la detención fue un mecanismo de presión contra su suegro, Edmundo González, para que abandonara su labor como líder opositor.
Tudares fue condenado a 30 años de prisión por terrorismo y conspiración. Su esposa calificó la condena como «una violación absoluta al debido proceso, a la presunción de inocencia y al derecho a la defensa».
González dijo que solo se le permitió visitar a su esposo en prisión por primera vez la semana pasada. Afirmó que ni ella ni su abogado tuvieron acceso al expediente del caso.
«Eso configura un patrón de coacción y persecución indirecta contra una familia civil, utilizando la privación de libertad como mecanismo de presión política y personal, y valiéndose incluso de espacios institucionales y diplomáticos que deberían ser neutrales y protectores de derechos», afirmó.
«Ser el yerno de Edmundo González Urrutia no es un delito».
La declaración de la arquidiócesis negó cualquier implicación en actos de extorsión.
El comunicado afirma que, a lo largo de la historia de Venezuela, la Iglesia ha tenido «la misión de la intermediación para lograr el acceso a la justicia o la liberación de los privados de libertad por causa de su posición o pensamiento político. Comprendemos el dolor de la Sra. Mariana González de Tudares y apoyamos su petición por la liberación de su esposo».
«Hemos atendido a numerosos familiares de presos políticos a quienes se ha acompañado pastoralmente, sin ningún interés más que procurar su bien», añade el comunicado.
Desde su elección como arzobispo de Caracas en 2024, Biord ha sido objeto de críticas por lo que sus detractores describen como complacencia en sus relaciones con el régimen venezolano.
El nombramiento de Biord se consideró dentro del país como una concesión para evitar la posibilidad de un dilatamiento del nombramiento por proponer un candidato más crítico contra el régimen venezolano. Un concordato entre Venezuela y la Santa Sede otorga al Gobierno venezolano poder de veto sobre los nombramientos episcopales, lo que limita la capacidad del Vaticano para nombrar obispos.
«Es lo mejor que podíamos hacer, dadas las circunstancias», declaró una fuente del Vaticano a The Pillar cuando Biord fue nombrado.
Otro funcionario del Vaticano dijo a The Pillar que Biord fue elegido para evitar que el Gobierno venezolano vetara el nombramiento y para evitar un estancamiento como el que se produjo cuando el cardenal Baltazar Porras ocupó el cargo de administrador apostólico de Caracas durante casi cinco años antes de que el régimen venezolano finalmente permitiera su nombramiento como arzobispo.
Porras, predecesor inmediato de Biord como arzobispo de Caracas, ha sido la principal voz episcopal en oposición al régimen venezolano, lo que llevó al régimen a prohibirle la salida del país y a cancelar su pasaporte en diciembre de 2025.
«Biord le quitó a Porras el apoyo económico y su derecho a vivir en una residencia para el arzobispo emérito, por lo que Porras vive en una parroquia de Caracas», dijo una fuente de la arquidiócesis a The Pillar.
«Biord se ha dedicado a calumniar a su predecesor. Mantiene una relación abierta con el hijo de Maduro y con María Eugenia Mosquera, presidenta de Vale TV, una cadena de televisión controlada por el Gobierno», añadió la fuente.
«Biord ha ordenado una línea de «política cero» en el trabajo pastoral, es decir, nada de denuncias, nada de campañas que muestren la terrible situación del país. Por eso ya no se ve a sacerdotes con las familias de los presos políticos fuera de las cárceles del régimen», dijo la fuente.
Biord fue criticado recientemente por celebrar una misa el 6 de enero en la que una persona rezó durante la oración de los fieles por la «liberación inmediata de nuestro presidente constitucional [Nicolás Maduro] y la primera combatiente de la República Bolivariana de Venezuela [Cilia Flores]». En el video de la misa se puede ver a Biord dando la respuesta habitual: «Te lo pedimos, Señor».
Aunque la misa se celebra anualmente para rezar por el inicio del año deportivo en Venezuela, tradicionalmente asisten a ella altos funcionarios del régimen y simpatizantes del mismo. El año pasado, asistió a la misa la ahora presidenta encargada Delcy Rodríguez, y este año la alcaldesa de Caracas estuvo entre los feligreses.
En agosto de 2024, Biord se reunió públicamente con Maduro —algo que su predecesor nunca hizo fuera de las ocasiones oficiales— junto con el hijo del ex-dictador, que ejerce de enlace del régimen para asuntos religiosos. Se pudo ver a Biord sonriendo en las fotos de la reunión, lo que provocó nuevas acusaciones de cooperación con el régimen.
Diversas fuentes del Vaticano y de Caracas dijeron a The Pillar que varios sacerdotes venezolanos se han reunido con funcionarios vaticanos para discutir el comportamiento de Biord y el aparente maltrato a su predecesor.
«Muchos dicasterios son muy conscientes de lo que está sucediendo con Biord y no están contentos con ello. Una de las cosas que se ha mencionado es cómo ha dejado al cardenal Porras prácticamente en la calle», declaró una fuente de la arquidiócesis a The Pillar.
«Biord fue nombrado en Caracas porque era un obispo joven en una diócesis que llevaba tiempo sin un proyecto a largo plazo y porque no sería vetado por el Gobierno venezolano. Pero ha demostrado no estar a la altura de las circunstancias y no comprender la dimensión profética de su ministerio», añadió un funcionario del Vaticano.

